viernes, 4 septiembre, 2026
InicioTecnoEl algoritmo fue a la guerra

El algoritmo fue a la guerra

Autor y divulgador. Especialista en tecnologías emergentes.

El 28 de febrero de 2026 pasó algo que merece más atención de la que está recibiendo. Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados sobre Irán. La operación se llamó Epic Fury. En pocas horas murió Alí Jamenei, el líder supremo que llevaba décadas prometiendo borrar a Israel del mapa, y las instalaciones nucleares iraníes fueron golpeadas de una forma que cuarenta años de diplomacia internacional no habían logrado. Pero hay un detalle dentro de todo eso que me resulta imposible dejar pasar.

Horas antes de que despegaran los aviones, Donald Trump firmó una orden ejecutiva prohibiendo a todas las agencias federales usar Claude, la IA de la empresa Anthropic. La llamó una compañía de izquierda radical. Declaró a Anthropic un riesgo para la seguridad nacional. El secretario de Defensa Pete Hegseth la designó “riesgo en la cadena de suministro”. Todo bastante dramático para un viernes a la noche.

Esa misma noche, mientras los aviones ya estaban en el aire, el ejército de Estados Unidos usó Claude para identificar blancos, evaluar inteligencia y simular escenarios de combate en tiempo real durante los ataques sobre Irán. Paro acá porque esto merece atención.

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.

El problema no era ideológico. Era absolutamente técnico, y eso lo hace más revelador. La IA estaba tan integrada en los sistemas militares que retirarla en horas era inviable. Los analistas calculan que reemplazarla tomaría entre tres y seis meses. El modelo corría dentro de redes clasificadas, dentro de arquitecturas que ya no funcionan sin él. La orden llegó demasiado tarde para cambiar algo que ya era infraestructura. Había dejado de ser una herramienta para volverse parte del sistema nervioso de la operación.

La pelea previa también importa. Anthropic se había negado a darle al Pentágono acceso sin restricciones. No quería que su herramienta fuera usada para vigilancia masiva de ciudadanos ni para armas autónomas. El Pentágono exigió exactamente eso. Anthropic no cedió. En ese mismo momento, OpenAI firmó contrato con el Departamento de Defensa. La carrera por los contratos militares es real, la presión es real, y la ética en ese contexto claramente se negocia. Todo esto pone sobre la mesa algo que no tiene respuesta fácil.

EE.UU. usó Claude para identificar blancos, evaluar inteligencia y simular escenarios de combate en tiempo real durante los ataques a Irán

¿Quién responde cuando una IA asistió en la decisión de bombardear? Y no estoy hablando de ciencia ficción. Estoy hablando de algo que ya pasó. La IA procesó datos, modeló consecuencias, identificó objetivos a una velocidad que ningún equipo humano puede igualar. Eso no significa que la máquina decidió sola, pero sí que el espacio entre el dato y el golpe se achicó de una forma que los marcos legales y la deliberación política todavía no saben cómo procesar. La velocidad algorítmica corre más rápido que la discusión humana. Eso tiene consecuencias que todavía no terminamos de entender. Y en el fondo de todo, hay algo que no conviene eludir.

Irán llevaba cuatro décadas financiando el terrorismo regional, exportando inestabilidad, amenazando la existencia de Israel con una retórica que no era solo retórica. Un régimen que construyó su poder sobre el odio sistemático hacia un país que existe y que tiene todo el derecho a seguir existiendo. La operación dejó fuera de combate uno de los focos de mayor desestabilización del Medio Oriente en el último medio siglo.

Eso no es un dato menor. Aunque la forma en que se llegó hasta ahí abra preguntas que van a quedar acá mucho tiempo después de que el humo se disipe. Lo que quedó demostrado esta semana no es que la IA es peligrosa ni que es una solución. Es que ya es parte constitutiva del mundo real. No como amenaza futura. Como presente activo e irreversible.

El algoritmo fue a la guerra. Y la pregunta que importa ahora no es si eso debería haber pasado. Es qué hacemos con un mundo en el que ya pasó.

*Autor y divulgador. Especialista en tecnología emergente.

Más Noticias

Norberto Marcos no descartó el regreso de Amalia ‘Yuyito’ González al teatro

El productor teatral Norberto Marcos habló sobre la posible vuelta de Amalia 'Yuyito' González al teatro de revista y la actualidad de la industria.

Día Mundial de la Salud Sexual: una especialista pidió reforzar la prevención de las ETS

La tocoginecóloga Mercedes Herrera destacó la importancia de la educación sexual y el uso del preservativo para prevenir infecciones de transmisión sexual.

Puerto Madryn será sede del II Congreso Internacional “Aulas Compartidas” y la II Muestra de Danzas de Pareja

Del 3 al 6 de septiembre, Puerto Madryn recibe el II Congreso Internacional Aulas Compartidas y la II Muestra de Danzas de Pareja, con delegaciones de seis países y varias provincias.

Una mujer a bordo de una moto resultó herida tras chocar contra una camioneta en Comodoro

Una mujer de 25 años fue trasladada a un centro asistencial tras un choque entre una moto y una camioneta en el barrio La Loma de Comodoro Rivadavia. Ocurrió este viernes por la tarde.

Milei cerró la Convención del IAEF con un mensaje electoral: «Voy a redoblar la ortodoxia» y no habrá devaluación en 2027

El presidente Javier Milei clausuró la 47ª Convención del IAEF en Puerto Iguazú, ratificó el equilibrio fiscal y monetario, y descartó una devaluación en 2027.