El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos y las cámaras empresarias del sector pesquero firmaron un acuerdo que destrabó el inicio de la temporada de langostino en aguas nacionales, tras semanas de negociación por salarios y costos operativos.
El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y las cámaras empresarias del sector pesquero firmaron este martes un acuerdo que destrabó el inicio de la temporada de langostino en aguas nacionales, luego de varias jornadas de negociación marcadas por diferencias en torno al esquema salarial y al costo operativo de la actividad.
El entendimiento se alcanzó en la sede del Ministerio de Capital Humano y fue rubricado por el SOMU junto con CAPIP, CAPECA y CEPA. También participaron del encuentro el SICONARA y la Asociación Argentina de Capitanes Pilotos y Patrones de Pesca, que acompañaron el acuerdo alcanzado entre las partes.
La firma permite destrabar una negociación que mantenía en suspenso el inicio de la zafra de langostino, una de las actividades más relevantes para la industria pesquera argentina por su impacto en exportaciones, empleo embarcado y funcionamiento de plantas procesadoras.
Uno de los puntos centrales del acuerdo es la implementación de un nuevo esquema de liquidación salarial. A partir de ahora, los ingresos de la marinería quedarán vinculados a la productividad y al tipo de cambio vigente al momento de la descarga. Según el acta firmada, el salario por producción se calculará en función de la tonelada neta de langostino congelado descargado. Para determinar ese valor se tomarán como referencia los valores promedio de exportación y se aplicará como base el 90 por ciento del dólar comprador del Banco de la Nación Argentina.
Ese mecanismo introduce una modificación importante respecto del sistema anterior, ya que ajusta parte de la remuneración a variables vinculadas directamente con el comportamiento del mercado internacional y con la cotización cambiaria. Además, el acuerdo incorpora cambios sobre la estructura salarial vigente. Durante los períodos de aplicación del nuevo esquema, el concepto de “sueldo por producción” absorberá otros componentes, entre ellos el básico y el adicional por bodega completa.
Fuentes del sector indicaron que el entendimiento permitió alcanzar un punto de equilibrio entre empresas y trabajadores, luego de semanas de tensión en las que el inicio de la temporada aparecía condicionado por las diferencias económicas entre ambas partes. Desde el ámbito empresario señalaron que el nuevo sistema aporta mayor previsibilidad y reduce la necesidad de renegociaciones antes de cada campaña. En el sector gremial, en tanto, destacaron que el acuerdo permitió preservar el inicio de la actividad y sostener puestos de trabajo vinculados a la flota tangonera.
En paralelo, el Consejo Federal Pesquero avanza ahora con los pasos administrativos necesarios para habilitar formalmente la temporada. Entre esas gestiones figura el pedido al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero para realizar la prospección en la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza, una instancia técnica clave para evaluar el estado del recurso antes de autorizar el comienzo de la actividad extractiva.
Con el acuerdo ya firmado, la expectativa del sector está puesta ahora en la confirmación técnica del INIDEP y en la habilitación definitiva para que los buques puedan iniciar operaciones. Empresarios y representantes sindicales coincidieron en que el entendimiento alcanzado permite encauzar el comienzo de la campaña y, al mismo tiempo, sienta una base para discutir reglas más estables hacia adelante.
En ese marco, las partes también acordaron retomar en diciembre las negociaciones para avanzar en un nuevo convenio colectivo de trabajo. El objetivo será definir un marco de mayor estabilidad para la actividad, en un contexto atravesado por la volatilidad del mercado internacional, las variaciones del tipo de cambio y la competencia externa que enfrenta el sector pesquero argentino.
