Brian Núñez llegó desde Buenos Aires hace cuatro años en busca de trabajo y hoy, junto a su pareja, sostiene su emprendimiento «Dulce Mía» vendiendo productos de pastelería artesanal en el centro de Comodoro Rivadavia.
En pleno centro de Comodoro Rivadavia, Brian Núñez recorre las calles ofreciendo productos de pastelería casera como parte de un emprendimiento creado con su pareja, con el que buscan sostenerse económicamente día a día.
“Soy Brian Núñez y tengo un emprendimiento que se llama ‘Dulce Mía’ junto a mi mujer y salimos todos los días a ganarnos el pan acá en el centro”, contó mientras trabajaba en la venta de sus productos.
El proyecto incluye budines, alfajores, tortas, pasta frola y brownies, elaborados de manera artesanal. “Todos los budines y los alfajores están entre $6.000, después tenés lo de las porciones de pasta frola que está en $3.000, las porciones de brownie están $4.000 y es todo caserito y todo hecho en el momento”, detalló.
La venta diaria en la calle se convirtió en su principal fuente de ingresos mientras intentan consolidar el emprendimiento. Brian explicó que la decisión de salir a vender surgió tras mudarse desde Buenos Aires en busca de trabajo.
“En realidad teníamos allá clientes en Buenos Aires, nos venimos para acá a buscar trabajo y bueno todavía a mí no se me dio. Entonces arranqué a vender en la calle ni bien llegué y creo que hace cuatro años van a ser que llegué para el mundial pasado”, relató.
Con el paso del tiempo, la iniciativa fue creciendo gracias al contacto directo con los clientes. “Empecé a hacer clientes, la gente nos empezaba a decir que las cosas estaban ricas, ella se empezó a animar un poco más y después bueno se mandó para el lado de las tortas y empezó a hacer pastelería”, agregó.
Hoy, el emprendimiento funciona como un trabajo compartido entre ambos. “Gracias a Dios nos están pidiendo también tortas y bueno con esto hacemos lo del día. Yo trato de salir todos los días porque tenemos que comer. Gracias a Dios estamos los dos juntos trabajando en equipo”, expresó.
Brian destacó el apoyo de los clientes que fueron acompañando el crecimiento del proyecto y dejó una invitación abierta a probar sus productos caseros, que se convirtieron en su principal sustento diario. «Anímense que está riquísimo», concluyó.
