El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional dio luz verde a la segunda revisión del programa con la Argentina y habilitó un desembolso de US$ 1.000 millones para reforzar las reservas del Banco Central.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó este jueves la segunda revisión del acuerdo firmado con la Argentina y autorizó un nuevo desembolso por US$ 1.000 millones, en el marco del programa vigente por US$ 20.000 millones. El giro de fondos impactará en las arcas del Banco Central y reforzará las reservas internacionales.
La definición llegó luego de varias semanas de análisis por parte del Directorio Ejecutivo del organismo. Si bien la revisión estaba prevista inicialmente para abril, la aprobación se demoró más de un mes hasta recibir el visto bueno definitivo durante la jornada de este miércoles.
En su comunicado oficial, el FMI valoró los avances alcanzados por la administración de Javier Milei en materia fiscal, monetaria y cambiaria, y destacó el proceso de reformas impulsado por el Gobierno. Según el organismo, la mayoría de las metas y criterios de desempeño previstos en el acuerdo fueron cumplidos, aunque reconoció que la acumulación de reservas internacionales continúa siendo uno de los principales desafíos.
Desde el Fondo señalaron que las autoridades argentinas implementaron medidas correctivas para acercarse a los objetivos establecidos en materia de reservas internacionales netas y remarcaron que esas acciones contribuyeron a mejorar la confianza de los mercados y a reducir los diferenciales de riesgo soberano.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, sostuvo que durante 2025 la economía argentina enfrentó un escenario de creciente incertidumbre política y un contexto internacional complejo, aunque consideró que los cambios aplicados permitieron fortalecer la estabilidad macroeconómica y retomar el proceso de desinflación.
Asimismo, destacó el compromiso oficial con el equilibrio fiscal y mencionó la continuidad de la reducción de subsidios energéticos, la focalización de la asistencia social y el control del gasto público como herramientas centrales para sostener la consolidación de las cuentas del Estado.
El organismo también remarcó la importancia de continuar fortaleciendo el esquema cambiario y avanzar en una mayor acumulación de reservas para consolidar la estabilidad externa. En ese sentido, planteó que el país deberá recuperar progresivamente el acceso a los mercados internacionales de deuda y reducir su dependencia financiera del propio FMI.
Por otra parte, el Directorio Ejecutivo resaltó los resultados obtenidos en materia inflacionaria, la recuperación de la confianza inversora y la obtención del primer superávit fiscal primario en varios años. Sin embargo, insistió en la necesidad de profundizar las políticas destinadas a fortalecer las reservas y mejorar los mecanismos de supervisión financiera.
