Fragmentos de conversaciones privadas atribuidas al presidente Javier Milei y a una exsecretaria circularon en redes sociales. El caso motivó una presentación judicial en Comodoro Py para investigar el origen de la filtración.
En las últimas horas, presuntos audios atribuidos al presidente Javier Milei y a una mujer de su entorno se viralizaron en plataformas como X, TikTok y canales digitales. El contenido de las grabaciones, de carácter íntimo, generó repercusión política y mediática.
El periodista Santiago Cúneo presentó una denuncia judicial para que se investigue el origen de los audios y determine si existió una maniobra ilegal de espionaje o filtración de material privado. La presentación quedó radicada en el juzgado federal de Ariel Lijo.
En el centro de la controversia aparece Rosemary “Oscurita” Maturana, señalada como la mujer que participa en los audios. La asesora de imagen, vinculada al espacio libertario desde la campaña presidencial, salió públicamente a relativizar el contenido y sostuvo que se trataba de “una conversación de confidentes”.
Según trascendió, uno de los puntos que despertó preocupación dentro de la denuncia judicial es una supuesta referencia a cuestiones vinculadas con la seguridad presidencial durante viajes oficiales. Desde el Gobierno no se emitieron declaraciones oficiales sobre la autenticidad de los audios.
Las frases de alto voltaje sexual atribuidas al mandatario y a su interlocutora, como “paquetón” y “tetazos”, dominaron las tendencias nacionales en redes sociales.
