Un hombre de 33 años fue demorado en un gimnasio municipal de Río Gallegos tras ser acusado de filmar a menores de entre 7 y 9 años durante una clase de gimnasia artística. La Policía secuestró dos teléfonos celulares.
Un hombre de 33 años fue demorado en Río Gallegos luego de ser acusado de filmar a un grupo de niñas que participaban de una clase de gimnasia artística en un gimnasio municipal. El hecho ocurrió el jueves por la noche y generó conmoción entre docentes, padres y alumnos que se encontraban en el lugar.
Según informó La Opinión Austral, el episodio se registró alrededor de las 20 en el Gimnasio Municipal “Lucho Fernández”, ubicado sobre la calle Zapiola al 1500. Docentes de la institución advirtieron la presencia de una persona ajena a las actividades deportivas que observaba y grababa con su teléfono celular a menores de entre 7 y 9 años.
Al detectar la situación, una profesora intervino de inmediato para impedir que el hombre abandonara el lugar y solicitó la presencia policial. De acuerdo con las primeras averiguaciones, el sospechoso no tendría ningún vínculo con las niñas ni con la disciplina que se desarrollaba en el gimnasio.
Tras el llamado de emergencia, efectivos del Comando de Patrullas llegaron al establecimiento y procedieron a demorar al hombre apuntado por los docentes. Posteriormente fue trasladado a la Comisaría Sexta de Río Gallegos para el inicio de las actuaciones judiciales correspondientes.
Por disposición del Juzgado de Instrucción N° 2, se secuestraron dos teléfonos celulares que el hombre tenía en su poder, un iPhone XR y un iPhone 13, los cuales serán sometidos a peritajes en el marco de la investigación. Una vez cumplidas las diligencias iniciales, el sospechoso recuperó la libertad, aunque quedó sujeto a la causa judicial y a disposición de la Justicia.
El caso se viralizó en redes sociales. La situación cobró mayor repercusión luego de que comenzaran a circular videos grabados por personas que se encontraban en el lugar. En las imágenes se observa a padres y profesores increpando al hombre en el exterior del gimnasio y cuestionándole por qué se encontraba filmando a las menores sin autorización.
A partir de la difusión del caso también aparecieron publicaciones de usuarios en redes sociales que vincularon al acusado con supuestos antecedentes laborales en establecimientos educativos de la ciudad.
La causa continúa bajo la órbita de la Justicia, que ahora deberá analizar el contenido de los dispositivos secuestrados para determinar el alcance de los hechos denunciados y establecer si existió algún delito. Por tratarse de un caso que involucra a menores de edad, las autoridades mantienen reserva sobre los detalles de la investigación.
