El acusado fue arrestado luego de dos episodios ocurridos en pocas horas. La Justicia investiga la procedencia de objetos abandonados en la vivienda de la víctima.
La ciudad de Las Heras, en la provincia de Santa Cruz, fue escenario de dos hechos ocurridos con pocas horas de diferencia. Un hombre de 48 años fue detenido luego de ser señalado como autor de una agresión a su expareja y de un intento de asalto en una verdulería.
Según la denuncia, el primer episodio se registró en una vivienda donde la mujer se encontraba junto a sus hijos. La víctima escuchó ruidos en el patio y observó que su expareja trepaba el cerco para ingresar. El hombre golpeó la puerta y le pidió que guardara un televisor y una bolsa con objetos. Ante la negativa de la mujer, el acusado la empujó, la tomó del cabello, la hizo caer al suelo y la golpeó y pateó en distintas partes del cuerpo. La agresión terminó cuando una menor salió a pedir ayuda. El hombre escapó, dejando abandonados el televisor y otros elementos en el patio.
Personal de la División Comisaría Primera acudió tras el llamado de emergencia. Por orden judicial, Criminalística secuestró los objetos abandonados para determinar su procedencia.
Horas después, el mismo hombre fue denunciado por un hecho en una verdulería ubicada en la esquina de Río Turbio y General Güemes. Según un empleado de 23 años, el sospechoso ingresó al comercio, lo sujetó por la nuca y le apoyó un cuchillo en un costado mientras le exigía bebidas alcohólicas. Una mujer vinculada al comercio intervino junto al trabajador y ambos se negaron a cumplir con las exigencias. El agresor rompió de una patada uno de los cristales del local y se retiró. Efectivos de la División Comisaría Segunda constataron los daños y tomaron la denuncia.
Mientras regresaban con el denunciante, los policías observaron a un hombre que coincidía con la descripción caminando por calle Juan José Paso. Al advertir la presencia del patrullero, el sospechoso intentó escapar corriendo y se refugió en un kiosco. Durante la fuga arrojó un cuchillo de mango blanco, que fue secuestrado y reconocido por el empleado de la verdulería como el arma utilizada. El hombre fue reducido e identificado como Carabajal, de 48 años.
El Juzgado de Instrucción y Penal Juvenil N.º 1 dispuso que permanezca detenido e incomunicado hasta su declaración indagatoria, mientras continúan reuniéndose pruebas.
