El fin del conflicto en Medio Oriente redujo el Brent a u$s 72, pero el mecanismo de amortiguación de precios de las petroleras venció este domingo. Especialistas estiman que una eventual baja en los surtidores recién se vería en los próximos meses.
El barril de Brent, referencia para Argentina, cayó esta semana por debajo de los u$s 72, luego de haber alcanzado los u$s 127 en el pico del conflicto bélico a fines de abril. Se trata del valor más bajo desde el 27 de febrero, un día antes del inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. El WTI, por su parte, perforó el piso de los u$s 70 por barril, según datos de la agencia Bloomberg.
La tregua alcanzada entre Estados Unidos e Irán derivó en la reapertura del estrecho de Ormuz, vía marítima clave por donde transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado. La normalización del tráfico marítimo, junto con un principio de acuerdo de paz de 60 días, disipó el temor a una restricción prolongada de la oferta global de crudo.
El buffer de precios
Durante el conflicto, YPF —que controla más del 55% del mercado de combustibles en el país— implementó un mecanismo de amortiguación conocido como «buffer de precios» para evitar que la volatilidad del Brent se trasladara de forma directa a los surtidores. El esquema, que arrancó el 1° de abril y fue prorrogado por 45 días más el 14 de mayo, venció este domingo 29 de junio.
Gracias a este mecanismo, el litro de nafta súper se mantuvo en torno a los $2.043 en la Ciudad de Buenos Aires durante abril, mayo y junio. Sin embargo, fuentes del sector señalaron a Infobae que «el precio interno que se refleja hoy en los surtidores corresponde a una cotización del crudo más alta que los u$s 73 actuales. Primero hay que compensar todo el margen de spread que no se ajustó; recién tras equilibrar esa cuenta técnica se analizaría un potencial movimiento a la baja».
¿Cuándo podría llegar la baja?
Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy, estimó que «aun con la caída del crudo, los valores en surtidor no bajarán de inmediato» y calculó un plazo mínimo de dos meses para que el impacto llegue al consumidor. «Si el Brent se estabiliza cerca de los u$s 70, el período de compensación se acortaría. Pero si se consolida en torno a los u$s 80 o u$s 90, se extendería», explicó.
La consultora Empiria señaló que el margen de refinación se redujo significativamente entre principios de año y abril, aunque en mayo logró estabilizarse, lo que podría acelerar el proceso si el crudo continúa su tendencia bajista.
Impacto en la inflación
Según un informe del Banco Galicia, una reducción del orden del 20% en el precio de la nafta —consistente con un Brent en torno a los u$s 70 el barril— podría restar alrededor de 0,9 puntos porcentuales a la inflación del mes en que se aplique el recorte. El litro de nafta súper promedió los $2.043 en junio en CABA, frente a los $1.566 de principios de año, según datos de La Nación.
El Gobierno evalúa los pasos a seguir
En el plano fiscal, el Gobierno acumula un atraso en los impuestos a los combustibles de $256,20 por litro de nafta y $114,50 en el gasoil, según cálculos de la consultora Economía & Energía. La baja del crudo le permitiría al equipo económico retomar la normalización impositiva sin trasladar un aumento al precio final.
Por ahora, las petroleras mantienen una postura cautelosa. YPF sostiene sus precios internos priorizando el financiamiento de sus megaproyectos de inversión en Vaca Muerta y la infraestructura para la exportación de Gas Natural Licuado (GNL). El resto de las competidoras, como Shell, Axion y Puma Energy, adoptaron una estrategia de espera.
El Brent cerró la semana cerca de los u$s 72, y el mercado espera con atención si el acuerdo de paz se consolida o si surgen nuevos brotes de tensión que vuelvan a poner presión sobre el crudo.
