La Sindicatura General de la Nación presentó una guía para regular el uso de inteligencia artificial en la administración pública nacional, con controles, transparencia y gestión de riesgos.
La Sindicatura General de la Nación (SIGEN) presentó una guía destinada a regular el uso de la inteligencia artificial (IA) en la administración pública nacional. La misma establece lineamientos para que los organismos del Estado incorporen estas tecnologías de manera segura, transparente y bajo criterios de control.
El documento, denominado «Guía de Controles Inteligencia Artificial – SIGEN», fue aprobado mediante la Resolución 197/2026. La iniciativa surgió tras un relevamiento sobre el avance de la inteligencia artificial en distintas áreas de la administración pública, que reveló la existencia de numerosos proyectos en desarrollo y la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión para reducir los riesgos asociados.
La guía fue diseñada como un marco de referencia para identificar, evaluar y mitigar los riesgos vinculados al uso de la IA en la gestión estatal. El objetivo es que cada organismo adopte controles acordes al nivel de riesgo de sus proyectos y garantice que estas tecnologías se utilicen respetando los principios de integridad, transparencia, rendición de cuentas y cumplimiento de la normativa vigente.
Desde la SIGEN señalaron que la inteligencia artificial representa una oportunidad para mejorar la eficiencia de los servicios públicos y optimizar los procesos administrativos, pero advirtieron que su incorporación también plantea desafíos relacionados con la protección de datos, la calidad de la información, la toma de decisiones automatizadas y la seguridad informática.
La guía distingue dos formas de utilización de la IA dentro del Estado: el uso individual que realizan los agentes públicos de herramientas generativas como apoyo en sus tareas diarias, y la incorporación de sistemas de IA integrados a procesos, aplicaciones o decisiones institucionales, que requieren mayores niveles de control durante todo su ciclo de desarrollo e implementación. Para este último caso, el documento propone establecer controles desde las primeras etapas del proyecto, incluyendo análisis de factibilidad, entrenamiento de algoritmos, pruebas previas y monitoreo permanente.
Con esta iniciativa, la SIGEN busca que el crecimiento del uso de la inteligencia artificial en los organismos públicos esté acompañado por reglas claras que permitan aprovechar sus beneficios sin comprometer la seguridad de la información, la protección de los datos personales ni los derechos de los ciudadanos.
