Yusiel López Insua, capitán del remolcador involucrado en el accidente náutico en la Bahía de Biscayne, aceptó su responsabilidad por homicidio involuntario. Cumplirá un año de prisión y seis meses de arresto domiciliario.
La Justicia de Estados Unidos declaró culpable a Yusiel López Insua, el capitán del remolcador que chocó contra un velero en la Bahía de Biscayne, Miami, el 28 de julio de 2025. El accidente causó la muerte de Mila Yankelevich, de 7 años; Erin Victoria Ko Han, de 13 años; y Arielle Buchman, de 10 años.
López Insua, de 47 años, se declaró culpable del delito de homicidio involuntario por negligencia marítima el martes ante un tribunal federal, tras llegar a un acuerdo con la Fiscalía. Según informó el Miami Herald, el acuerdo le permitió evitar un juicio y recibir una condena de un año de prisión efectiva, además de seis meses de arresto domiciliario. De haber sido hallado culpable en un juicio, enfrentaba una pena máxima de 10 años de cárcel.
Su abogado, Walter Reynoso, declaró que López Insua decidió aceptar la responsabilidad para evitar que las familias de las víctimas revivieran la tragedia durante un proceso judicial. «Mi cliente está profundamente arrepentido. Se siente devastado por el dolor y la pérdida que sufrieron las tres familias», expresó el defensor al finalizar la audiencia.
Las familias de las víctimas no estuvieron presentes en el tribunal, aunque algunas adelantaron que asistirán a la audiencia de sentencia, prevista para el 13 de octubre.
El accidente
El siniestro ocurrió el 28 de julio de 2025 en la Bahía de Biscayne. Un remolcador que empujaba una barcaza cargada con escombros chocó contra un velero del Miami Yacht Club, en el que navegaban cinco niñas junto a un instructor. Como consecuencia del impacto, fallecieron Mila Yankelevich, nieta de Cris Morena y Gustavo Yankelevich; Erin Victoria Ko Han, de 13 años, oriunda de Chile; y Arielle «Ari» Buchman, de 10 años, con familiares argentinos. Otras personas a bordo sobrevivieron. Las autoridades estadounidenses confirmaron que todos los menores llevaban puestos sus chalecos salvavidas al momento del choque.
Investigación
Según la acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos, López Insua utilizaba su teléfono celular mientras navegaba, incluso en los momentos previos al impacto. El análisis del dispositivo reveló actividad en plataformas de comercio electrónico durante el recorrido. Además, los investigadores concluyeron que la visibilidad desde el remolcador estaba parcialmente bloqueada por la carga de la barcaza y que no había ningún tripulante cumpliendo funciones de vigía, una medida de seguridad obligatoria. También se estableció que, en los días anteriores al accidente, el capitán había protagonizado otros incidentes que estuvieron cerca de terminar en colisiones.
Para la Fiscalía, la tragedia fue consecuencia del incumplimiento de normas básicas de seguridad marítima y representó una pérdida de vidas que podría haberse evitado. La investigación estuvo a cargo de la Guardia Costera de Estados Unidos y otros organismos especializados en seguridad marítima.
