Lucía Sosa, de 44 años, fue detenida este lunes tras la muerte de su hija Isabella Aguirre por broncoaspiración. La mujer ya había perdido a otras dos hijas en 2016, por lo que la Justicia investiga su posible vinculación.
Isabella Aguirre, de casi tres años, falleció por una broncoaspiración que derivó en asfixia obstructiva y paro cardíaco mientras tomaba una mamadera en su domicilio de Villa Gesell, provincia de Buenos Aires. Su madre, Lucía Sosa, fue detenida este lunes por la tarde.
Según informaron fuentes judiciales, Sosa ya había estado vinculada al fallecimiento de otras dos hijas: Yasmín, de 11 meses, y Candela Milagros, de seis meses, ocurridas en 2016. En ese entonces, la mujer fue absuelta en un juicio en 2018.
El psiquiatra forense y médico legista Enrique De Rosa explicó que, si bien se ha mencionado el posible Síndrome de Munchausen, no se deben adelantar conclusiones. «No hay que apresurarse en este tipo de cuestiones, porque evidentemente hay que tener más datos», declaró.
De Rosa señaló que, desde un punto de vista descriptivo, si la Justicia comprobara la responsabilidad de Sosa en la muerte de Isabella, podría hablarse de una asesina serial, ya que «cometió crímenes secuencialmente y no al mismo tiempo». Sin embargo, aclaró que «los perfiles son teorizaciones. Hasta que no se tengan todos los datos, son opiniones».
El especialista agregó que los casos de filicidio serial son poco frecuentes pero existen antecedentes en la criminología, y que se necesitan más datos para establecer un encadenamiento de los hechos.
