El Centro de Empleados de Comercio estimó una caída de 2.000 puestos de trabajo en el sector durante los últimos dos años. El secretario gremial, José González Silva, detalló las causas y las dificultades actuales para el cobro de indemnizaciones.
En los últimos dos años, el sector comercial de Comodoro Rivadavia perdió cerca de 2.000 puestos de trabajo, de acuerdo con una estimación del Centro de Empleados de Comercio. Desde el gremio señalaron que la combinación entre la baja de la actividad petrolera y la retracción del consumo continúa afectando a los comercios y limita la recuperación del empleo.
El secretario gremial del sindicato, José González Silva, explicó que la cifra surge de los reclamos recibidos por la entidad y de los datos compartidos con la Secretaría de Trabajo. Respecto a la cifra estimada, sostuvo que «esto también es de todos los reclamos que nos han llegado acá al Centro de Empleado de algunas otras personas que han ido directamente a la Secretaría de Trabajo que en el intercambio de estadística vemos que hay personas que van a la secretaría que son empleados de comercio también directamente».
Despidos, cierres y dificultades para cobrar las indemnizaciones
Silva aseguró que muchos trabajadores que perdieron su empleo optaron por aceptar acuerdos con las empresas y regresar a sus provincias de origen, una situación que, según indicó, estuvo vinculada con la caída de la actividad petrolera. «Muchos compañeros de trabajo que estaban afiliados al gremio han decidido volver a sus ciudades de origen y, bueno, al ver que se podía dar la opción de un acuerdo económico con la empresa aceptaban los ofrecimientos; se rubricaba en Secretaría de Trabajo y se iban a su provincia».
«Esto ha sucedido bastante; la baja de la actividad petrolera también ha hecho que esto se impulse de esa forma y, bueno, hoy el sector igual está bastante golpeado, sigue golpeado porque no encontramos un horizonte en donde la economía vaya a repuntar. Entonces, si bien ha bajado la cantidad de despidos en gran cantidad, sigue habiendo todavía desvinculaciones que se van produciendo y que los trabajadores no vienen a ver porque hoy la dificultad está en cómo percibir esa indemnización. Porque se producen las bajas, pero la dificultad ahora para poder hacerse de la indemnización que le corresponde a cada trabajador también está», señaló.
El dirigente explicó que, en muchos casos, el principal problema ya no es la desvinculación sino el cobro de la indemnización. «Son procesos dificultosos, ya que el empleador a veces tiene la voluntad de pago y, la verdad, no tiene el dinero para afrontar una indemnización. Eso nos pasa; después hay empleadores que tienen el dinero y tampoco quieren pagar las indemnizaciones que corresponden, entonces se hace un combo bastante complejo y por eso a veces o muchas veces le damos intervención a la Secretaría de Trabajo a través de audiencias para poder encontrar un punto de acuerdo y que el trabajador se pueda hacer de esas indemnizaciones».
Consultado sobre los plazos de estos trámites, resaltó que «todo depende de la voluntad del empleador si se presentan o las audiencias, pero puede ir de una semana a un mes y después ya se determina si hay que hacer una demanda judicial o no; más o menos son los tiempos que se manejan».
Sin nuevos empleos y con mayor precarización
Desde el gremio advirtieron que, además de los despidos, no aparecen nuevas oportunidades laborales para quienes buscan reinsertarse en la actividad. «No se recuperan, no se generan nuevos puestos de trabajo. De hecho, hoy hay muchos jóvenes buscando la posibilidad de tener sus primeras armas en su primer puesto de trabajo y hay un montón de trabajadores con mucha experiencia que tratan de reinsertarse al mundo laboral de la actividad, que han trabajado en algún otro comercio muchos años, que tienen mucha experiencia y que hoy no logran reinsertarse en puestos de trabajo nuevos. Así que otra de las problemáticas que hoy tenemos es no generarse ninguna fuente laboral nueva».
Silva también sostuvo que quienes conservan su empleo enfrentan un escenario de creciente precarización, con jornadas extensas, empleo no registrado, trabajadores inscriptos como monotributistas pese a desempeñarse en relación de dependencia y demoras en el pago de aguinaldos y otros derechos laborales.
La incertidumbre en el comercio
El dirigente describió un escenario marcado por el cierre de comercios tradicionales y la dificultad para sostener nuevos emprendimientos. «Esta es la situación que nos toca atravesar, vamos a recorrer las calles céntricas de la ciudad y nos encontramos con ese panorama: comercios históricos que están cerrando, algunas sucursales que no saben cómo encarar este proceso de falta de consumo porque no hay dinero en la calle. En algunos casos se ven que han bajado algunos precios y, sin embargo, no se vende; comercios que cierran sus puertas y después abre un tiempito otro comercio nuevo dos, tres meses y cierra, porque los costos operativos de mantener un comercio abierto son altos».
Por último, Silva se refirió a las expectativas del sector y remarcó: «seguir sosteniendo puestos de trabajo para que no se sigan perdiendo más estos lugares y esperar a ver qué es lo que estima el gobierno nacional, qué medidas implementa para que la actividad repunte. Nosotros no vemos a corto plazo una reactivación en el sector, ya que no hay políticas que apunten a esto ni a generar puestos de trabajo nuevos».
