Los principales organismos meteorológicos anticipan que el fenómeno climático podría convertirse en uno de los más intensos de las últimas décadas. Advierten sobre un mayor riesgo de lluvias extraordinarias, tormentas severas e inundaciones durante la primavera y el verano.
El fenómeno climático El Niño volvió a encender las alarmas entre los especialistas. Los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) coinciden en que el evento ya está en desarrollo y que podría convertirse en uno de los más intensos de las últimas décadas.
Si las proyecciones se cumplen, Argentina podría atravesar una primavera y un verano con lluvias superiores a lo normal, tormentas más intensas y un mayor riesgo de inundaciones, especialmente en el centro y norte del país. En junio pasado, el meteorólogo Walter Maza había adelantado a ADNSUR que existía más de un 90% de probabilidad de que el fenómeno se mantenga activo hasta febrero de 2027, con posibilidades incluso de alcanzar una intensidad considerada «muy fuerte».
Qué es El Niño
El Niño es un fenómeno climático natural que forma parte del ciclo conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Se produce cuando las aguas del océano Pacífico ecuatorial se calientan más de lo habitual, lo que modifica la circulación de la atmósfera y cambia los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del mundo.
En Argentina, este fenómeno suele traducirse en más precipitaciones de lo normal sobre gran parte del Litoral, la región pampeana y el centro del país. También puede provocar tormentas más frecuentes, intensas y con abundante caída de agua en cortos períodos. Aunque no significa que lloverá todos los días, sí aumenta considerablemente la probabilidad de eventos meteorológicos extremos.
Qué dicen los pronósticos
Según el Servicio Meteorológico Nacional, existe casi un 100% de probabilidad de que El Niño continúe durante el trimestre julio, agosto y septiembre. Por su parte, la NOAA estima que el fenómeno seguirá fortaleciéndose durante los próximos meses y alcanzará su máxima intensidad hacia fines de 2026.
Las proyecciones también indican:
- 97% de probabilidades de que El Niño continúe activo hasta comienzos de la primavera de 2027.
- 81% de chances de que alcance la categoría de «muy fuerte» entre octubre y diciembre.
- El índice Niño 3.4, uno de los principales indicadores del fenómeno, ya registra +1,2 °C, aunque los modelos proyectan que podría superar los +2 °C, un nivel que solo se alcanza durante los episodios más intensos.
Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas es que prácticamente todos los modelos climáticos coinciden en el mismo escenario, algo poco frecuente en este tipo de pronósticos.
Qué zonas podrían verse afectadas
Los modelos climáticos indican que las lluvias por encima de lo normal se concentrarían principalmente en:
- El Litoral.
- Santa Fe.
- Entre Ríos.
- Corrientes.
- Misiones.
- Córdoba.
- Norte de Buenos Aires.
- Gran parte de la región pampeana.
En estas provincias podrían registrarse tormentas intensas, granizadas, abundante caída de agua en pocas horas y crecidas de ríos como el Paraná, Uruguay e Iguazú, aumentando el riesgo de inundaciones.
Los especialistas aclaran que todavía no es posible saber cuántos milímetros lloverán en cada ciudad, ya que los pronósticos estacionales muestran tendencias generales y no eventos puntuales.
Medidas preventivas
Ante este panorama, distintos organismos comenzaron a actualizar sus planes de emergencia. En Santa Fe, Protección Civil trabaja junto a más de cien municipios ubicados sobre la cuenca del río Paraná para revisar protocolos de actuación. En Tigre, reforzaron el sistema de alerta temprana por la vulnerabilidad del Delta frente a las lluvias intensas y las sudestadas.
También avanzan con medidas preventivas municipios como Zárate y Olavarría, además de localidades ribereñas de Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones, donde siguen de cerca la evolución de los pronósticos.
¿Afectará a todo el país?
No necesariamente. Los climatólogos explican que la intensidad de El Niño no significa que todas las provincias recibirán la misma cantidad de lluvia. El fenómeno modifica las probabilidades de que ocurran precipitaciones y tormentas, pero la intensidad de cada evento dependerá de otros factores atmosféricos.
Por eso, recomiendan seguir los informes y alertas del Servicio Meteorológico Nacional a medida que se acerque la primavera, período en el que se espera que el fenómeno alcance su mayor intensidad.
Con información de Noticias Argentinas, editada y redactada por un periodista de ADNSUR.
