La Policía de Santa Cruz secuestró más de un kilo de cocaína y cerca de 300 gramos de marihuana, además detuvo a integrantes de una familia de nacionalidad uruguaya durante un operativo realizado en El Calafate y Comandante Luis Piedra Buena.
La Policía de Santa Cruz secuestró más de un kilo de cocaína y cerca de 300 gramos de marihuana, además detuvo a integrantes de una familia de nacionalidad uruguaya durante un operativo realizado en El Calafate y Comandante Luis Piedra Buena.
El hecho se dio en el marco de una investigación por presunta comercialización de estupefacientes. Durante los procedimientos encontraron otros elementos que quedaron incorporados a la causa.
El operativo, denominado “Lazos de Sangre”, fue llevado adelante después de más de seis meses de tareas de investigación, seguimiento e inteligencia criminal. De acuerdo con la pesquisa, los sospechosos habrían utilizado distintos puntos de venta y también un sistema de reparto a domicilio.
Allanamientos en El Calafate
Los procedimientos se concretaron durante la noche del miércoles y la madrugada del jueves, con tres allanamientos simultáneos en distintos sectores de El Calafate.
Uno de ellos tuvo lugar en un complejo de departamentos de la zona alta de la ciudad. Allí los efectivos encontraron a una mujer mayor de 40 años y a su hijo, de 19. Según informó la Policía, al momento del ingreso la mujer estaba “sobre una mesa fraccionando el clorhidrato de cocaína en dosis individuales”.
Otro procedimiento se realizó en una vivienda ubicada sobre calle De las Acacias al 3000. En ese domicilio fueron detenidos una mujer de 65 años y un hombre de 30.
El tercer allanamiento tuvo como escenario un local situado sobre avenida del Libertador, en pleno centro de El Calafate. Cuando llegaron los investigadores, el establecimiento “se hallaba sin ocupantes”.
Drogas, vehículos y medios de pago
Según la investigación, la presunta organización habría utilizado dos modalidades para distribuir los estupefacientes. Una consistía en la venta desde lugares determinados, identificada por los investigadores como “kiosco”, mientras que la otra se realizaba mediante entregas a domicilio.
La pesquisa también detectó el uso de terminales electrónicas de pago, entre ellas dispositivos Posnet, además de transferencias bancarias. Los investigadores señalaron que distintos vehículos eran utilizados para concretar los repartos.
En los allanamientos se secuestró más de un kilogramo de clorhidrato de cocaína, distribuido en tizas y envoltorios, y aproximadamente 300 gramos de marihuana preparados en pequeñas cantidades. También fueron incautadas balanzas de precisión, recortes de nylon y elementos que, según la investigación, serían utilizados para el procesamiento y preparación de las sustancias.
A esos elementos se sumaron cámaras de videovigilancia, dispositivos tecnológicos, terminales de pago, una réplica de arma de fuego y municiones de calibre real. Además, fueron secuestrados cuatro vehículos que estarían vinculados con el sistema de reparto investigado.
El procedimiento en Piedra Buena
La investigación también llevó a los agentes hasta Comandante Luis Piedra Buena, donde intervino personal de la División Investigaciones y Narcocriminalidad Isla Pavón.
En esa localidad se concretó la detención de otras personas que, según la pesquisa, formarían parte de la misma estructura. Durante el procedimiento fue secuestrada una Volkswagen Amarok que habría sido utilizada para trasladar estupefacientes entre distintas localidades.
Los integrantes de la familia quedaron formalmente detenidos e incomunicados y fueron puestos a disposición del fiscal Julio César Zárate.
La causa continúa ahora con las actuaciones judiciales correspondientes y las indagatorias de las personas detenidas, mientras se avanza en el análisis del material reunido durante los procedimientos.
Con información de La Opinión Austral, redactada y editada por un periodista de ADNSUR
