La vecinal de General Mosconi presentó un plan maestro de recuperación del Chalet Huergo, declarado Monumento Histórico Nacional, que abarca el período 2026-2036 y contempla estudios técnicos, defensa costera, restauración edilicia y reapertura al público. El vecinalista Alfredo Gómez señaló que el edificio funciona sin luz ni gas tras el robo de cables y elementos de bronce a fines de 2025.
El deterioro del Chalet Huergo, declarado Monumento Histórico Nacional por Ley 27.537, volvió a ser abordado por vecinos de General Mosconi, quienes elaboraron un plan maestro de recuperación con proyección al período 2026-2036.
Alfredo Gómez, vecinalista del barrio, explicó en comunicación con ADNSUR que el inmueble presenta deterioro estructural y que los problemas de erosión y las condiciones del terreno requieren decisiones de fondo para evitar la pérdida del patrimonio. Sostuvo que existe una responsabilidad compartida entre Nación, Provincia y Municipio para preservar el lugar y planteó que no alcanza con intervenciones aisladas, sino que debería establecerse una estrategia de largo plazo que determine qué obras son necesarias y cómo se financiarán.
Gómez consideró que la estructura se encuentra en una situación delicada y que su recuperación integral podría resultar cada vez más difícil. Planteó alternativas para conservar el valor histórico del lugar, entre ellas trasladar o reproducir el edificio en otro sector del predio si la estructura original no puede ser recuperada.
Según relató el vecinalista, a fines de 2025 fueron robados los cables de electricidad del Chalet Huergo, además de elementos de bronce, artefactos, mesadas, sanitarios y otros componentes del edificio. Como consecuencia, las personas que desarrollan tareas vinculadas con el área de museos trabajan sin luz, gas ni otros servicios básicos. La situación fue denunciada y, de acuerdo con lo señalado, todavía no pudo ser solucionada.
El problema no se limita al edificio. Gómez explicó que el jardín histórico y los terrenos cercanos también presentan deterioro y que la erosión costera modificó la fisonomía del lugar. Recordó un antiguo quincho ubicado sobre la ladera, utilizado décadas atrás por vecinos y estudiantes, que actualmente ya no existe. El espacio donde se encontraba quedó transformado por el avance del terreno hacia la costa.
Para el vecinalista, la erosión es uno de los factores que más amenaza al predio y requiere una intervención específica. Mencionó estudios realizados por profesionales de la Universidad y sostuvo que una posible solución debería contemplar un sistema de aterrazamiento del terreno acompañado por una defensa costera. La idea es reducir el impacto del agua y de las olas sobre la base del terreno, evitando que continúe el proceso de socavación que provoca el desplazamiento de la tierra.
Gómez comparó esta situación con otros sectores de Comodoro Rivadavia que sufrieron problemas similares a partir de la acción del agua. Mencionó el caso de la zona del camino ARA San Juan, donde, según su relato, la erosión provocada por las olas terminó generando un socavón y afectando el camino. También señaló que en General Mosconi aparecieron otros hundimientos.
El vecinalista también puso el foco en el manejo del agua dentro del propio predio del Chalet Huergo. Según explicó, el riego realizado de manera poco planificada puede favorecer la aparición de grietas y afectar todavía más un terreno que ya presenta problemas de estabilidad. Por ese motivo, consideró necesario implementar un sistema de riego organizado, con horarios y mecanismos adecuados, en lugar de permitir que el agua circule sin una planificación específica.
Frente a este escenario, desde la vecinal de General Mosconi elaboraron un plan maestro de recuperación del Chalet Huergo con una proyección de diez años, que abarca el período 2026-2036. El proyecto propone abordar de manera progresiva tanto el deterioro del edificio como los problemas ambientales y costeros que afectan al predio, con la intención de recuperar el lugar y volver a integrarlo al uso público.
La propuesta contempla una primera etapa entre 2026 y 2027 destinada a estudios técnicos y obras de emergencia. Luego, entre 2027 y 2029, se plantea avanzar con la defensa costera y la estabilización del terreno. La siguiente etapa, prevista entre 2029 y 2032, estaría enfocada en la restauración integral del edificio, mientras que entre 2032 y 2036 se propone trabajar en la puesta en valor, la museografía y la reapertura del espacio al público.
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la recuperación del jardín histórico. Gómez sostuvo que, aun si finalmente no fuera posible conservar el edificio original en las condiciones actuales, existe la posibilidad de recuperar el entorno y convertirlo nuevamente en un espacio de uso comunitario. Destacó que Comodoro Rivadavia necesita lugares al aire libre para el encuentro de los vecinos y consideró que el jardín del Chalet Huergo podría cumplir esa función si se logra ponerlo nuevamente en condiciones.
El vecinalista también planteó que el proyecto debería estar acompañado por un sistema de gestión permanente. Consideró que, más allá de quién tenga actualmente la responsabilidad sobre el predio, es necesario establecer una estructura que permita garantizar recursos, mantenimiento y seguimiento de las obras a lo largo del tiempo. En ese sentido, mencionó incluso la posibilidad de analizar mecanismos de gestión público-privada, aunque aclaró que lo fundamental es definir quién estará encargado de conseguir y administrar los recursos necesarios.
La propuesta ya fue elaborada y se encuentra a disposición para ser analizada, aunque Gómez reconoció que hasta el momento no tuvieron la posibilidad de presentarla formalmente como un proyecto integral ante quienes podrían tomar decisiones sobre su financiamiento. Allí aparece, según su mirada, uno de los principales obstáculos: contar con los recursos económicos para llevar adelante las diferentes etapas.
Más allá de las dificultades actuales, el vecinalista sostuvo que el Chalet Huergo todavía puede tener un futuro vinculado con el patrimonio y el uso comunitario. Incluso consideró que, si la estructura original no pudiera ser recuperada debido al avance del deterioro, podría analizarse la construcción de una réplica en otro sector del amplio predio, mientras se preserva el valor histórico del lugar de alguna otra manera.
