El Banco Central convocó para el martes una nueva subasta por $200.000 millones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad. Los bancos que reciban esos fondos deberán destinarlos a préstamos para primera vivienda con plazos de al menos 15 años y una tasa máxima de UVA+7,5%.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) realizará el próximo martes 6 de octubre la segunda licitación de plazos fijos con fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES, como parte del programa impulsado por el Gobierno para ampliar la oferta de créditos hipotecarios.
En esta nueva etapa se pondrán a disposición de las entidades financieras otros $200.000 millones, que deberán ser destinados al financiamiento de préstamos para vivienda.
El esquema establece que el BCRA actúa como agente financiero del FGS y realiza las licitaciones de los depósitos que luego son adjudicados a los bancos participantes. Una vez que las entidades reciben los fondos, deben utilizarlos para ofrecer créditos hipotecarios bajo las condiciones fijadas por el Ministerio de Economía. Entre los principales requisitos se encuentra un plazo mínimo de 15 años y una tasa máxima de UVA+7,5% anual.
El programa contempla movilizar hasta $2 billones del FGS, aunque el dinero no será colocado de una sola vez. El Gobierno prevé realizar sucesivas licitaciones por $200.000 millones, con el objetivo de que los bancos cuenten con fondeo de mayor plazo y puedan ampliar la cantidad de préstamos destinados a la primera vivienda. El BCRA también confirmó que los depósitos del programa estarán denominados en UVA y deberán tener como destino final los créditos hipotecarios para personas que busquen acceder a su primera vivienda.
La segunda subasta llega después de los resultados de la primera licitación, realizada en septiembre. En aquella oportunidad, el BCRA recibió 42 posturas correspondientes a 18 bancos, con ofertas por $258.640 millones, aunque finalmente se adjudicaron los $200.000 millones previstos. La operación quedó distribuida entre 13 entidades financieras.
En esa primera ronda se establecieron dos alternativas de fondeo. Una correspondió a depósitos a un año, con una tasa mínima de UVA+2,5%, mientras que la otra contempló depósitos a cinco años, con un rendimiento base de UVA+4,5%. Sin embargo, la competencia entre los bancos llevó a que las tasas finalmente adjudicadas fueran superiores a esos pisos: el margen promedio ponderado fue de 2,67% para el plazo de un año y de 4,94% para el depósito a cinco años.
A cambio del fondeo, las entidades adjudicatarias deben ofrecer préstamos hipotecarios con condiciones específicas. El programa establece un monto máximo de 150.000 UVA por persona, que de acuerdo con los valores consignados en la convocatoria equivalía a unos $321 millones. Los créditos pueden utilizarse para la compra, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda, siempre dentro de las condiciones establecidas por el programa.
El Gobierno estima que el esquema completo podría generar entre 17.000 y 18.000 nuevas operaciones hipotecarias. Al mismo tiempo, el BCRA señaló que los préstamos hipotecarios ya venían mostrando crecimiento y que el programa busca darles un impulso adicional mediante la colocación de hasta $2 billones en depósitos UVA que deberán ser aplicados a créditos para primera vivienda.
