Sergio Leonardo aceptó modificar la «L» que llevaba en la nuca desde hace 16 años y convertirla en una referencia al canal de streaming Nadie Dice Nada. La historia había sido contada por su esposa, Greys, en el programa.
El hombre de Trelew que durante 16 años llevó tatuada en la nuca la inicial de su expareja finalmente decidió modificarla: tras una propuesta de Nico Occhiato en Nadie Dice Nada, convirtió la «L» en «Luzu», en referencia al canal de streaming.
Sergio Leonardo aceptó realizarse un cover sobre el tatuaje original y modificar la inicial. El nuevo diseño fue registrado por su esposa, Greys, quien había sido la encargada de contar la historia durante su participación en el programa.
La mujer explicó que su marido es reservado y que no suele querer aparecer públicamente. Por eso, incluso conseguir imágenes del proceso y del resultado tuvo sus particularidades. «Con suerte me dejó filmar su nuca», indicó.
La pareja también agradeció a los tatuadores que se ofrecieron a realizar el trabajo de manera gratuita. Ahora esperan que las imágenes del nuevo tatuaje lleguen nuevamente a Nadie Dice Nada para mostrar el resultado y, eventualmente, volver a ser convocados.
La historia detrás de la «L»
El tatuaje había sido motivo de preguntas durante años. Greys contó que lleva 16 años en pareja con Sergio, siete años de casados y que tienen tres hijos. Cuando comenzaron su relación, descubrió que él tenía una «L» tatuada en la nuca.
Según relató, al preguntarle por el significado, Sergio siempre respondió que la letra correspondía a su segundo nombre, Leonardo. Sin embargo, Greys conocía el nombre de su expareja, Luciana, y durante años mantuvo la sospecha de que la inicial podía estar relacionada con ella.
La situación tuvo un giro cuando Greys comenzó a entrenar en un gimnasio junto a la hermana de Luciana. Un día, la propia expareja de Sergio apareció en el lugar y la mujer pudo observar que también tenía una letra tatuada en la nuca.
«Calor va, calor viene, L se saca la remera», contó Greys durante su comunicación con Nadie Dice Nada.
La letra que vio terminó de alimentar su sospecha: Luciana tenía una «S» tatuada en la nuca. Al regresar a su casa, Greys le contó a Sergio lo que había descubierto y, según su relato, él quedó en silencio.
De la anécdota al cambio del tatuaje
La historia generó sorpresa y risas en la mesa del programa, aunque Greys posteriormente aclaró que no se trataba de un conflicto actual dentro de su matrimonio y que había contado todo como una anécdota.
«Vuelvo a aclarar, fue a modo de anécdota y broma, tenemos una familia consolidada con hijos y ya me había acostumbrado a ver esa L tras 16 años.»
A partir de aquella aparición en el programa surgió la propuesta de Occhiato para modificar el tatuaje. Sergio aceptó y la inicial terminó convertida en «Luzu», cerrando de una manera inesperada una historia que había acompañado a la pareja durante años.
La repercusión también alcanzó a Greys por fuera del programa. Durante su participación se presentó como «Greys Waffles» y, posteriormente, contó que su emprendimiento de waffles comenzó a recibir más atención, con un aumento de seguidores y pedidos.
«Como decía, desde ese momento a mi emprendimiento de waffles le está yendo muy bien, subieron mis seguidores en Instagram, la verdad la gente de Trelew es increíble», explicó Greys.
Ahora, la pareja espera que el nuevo tatuaje vuelva a llegar a la pantalla de Nadie Dice Nada, esta vez con la transformación de aquella vieja «L» como protagonista.
Con información de Diario Jornada, redactada y editada por un periodista de ADNSUR
