El Estudio Estadounidense sobre Calidad del Empleo, realizado por Gallup, Jobs for the Future y The Families & Workers Fund entre enero y marzo, midió cómo describen los empleados su experiencia con herramientas de inteligencia artificial. Los resultados fueron difundidos por Fox Business.
Los trabajadores de Estados Unidos que usan inteligencia artificial con regularidad asocian la tecnología con una mayor rapidez para completar tareas, soluciones más creativas y mejores resultados, según el Estudio Estadounidense sobre Calidad del Empleo, realizado por Gallup, Jobs for the Future y The Families & Workers Fund entre enero y marzo. Los resultados fueron difundidos por Fox Business.
El estudio refleja percepciones de los usuarios sobre su trabajo y no establece que la IA cree puestos, eleve salarios, destruya empleos o deteriore las condiciones laborales.
Entre quienes utilizaron la herramienta en sus puestos, el 63% dijo que pudo finalizar sus tareas con mayor velocidad. El 56% afirmó que encontró respuestas más creativas a los problemas de trabajo; además, el 47% indicó que dispuso de más tiempo para las partes que considera más interesantes de su actividad y el 46% percibió una mejora en la calidad de sus resultados.
El uso frecuente de IA es más común entre graduados y gerentes
La diferencia aparece primero en la frecuencia de uso. El 40% de los graduados universitarios declaró emplear inteligencia artificial todos los días o cada semana, frente al 17% de quienes no cuentan con un título universitario.
También hubo una brecha según la posición en la organización. El 37% de los gerentes era usuario habitual, mientras que la proporción descendía al 25% entre los empleados sin responsabilidades de supervisión.
Molly Blankenship, vicepresidenta asociada de estrategia e impacto de Jobs for the Future y una de las responsables del estudio, señaló a Fox Business que los beneficios ya se perciben, pero su distribución es desigual. “No se están compartiendo de manera equitativa, no están llegando a todos los trabajadores”, afirmó.
Blankenship vinculó esa disparidad con las condiciones que ya diferencian a los grupos de trabajadores. Los graduados universitarios, indicó, tienen más probabilidades de acceder a empleos de mayor calidad que quienes no poseen ese título.
Quienes usan la herramienta con regularidad declaran mayores beneficios
La frecuencia de uso se relacionó con una valoración más favorable de la herramienta. El 79% de los usuarios habituales afirmó que la inteligencia artificial le permitió terminar tareas con más rapidez, frente al 37% de quienes la emplean ocasionalmente.
La misma distancia se observó en otros indicadores. El 67% de los usuarios regulares dijo haber encontrado soluciones más creativas, contra el 39% de los usuarios irregulares. A su vez, el 59% percibió una mejora en la calidad de su trabajo, frente al 26%, y el 61% aseguró que pudo concentrarse más en las partes interesantes de su empleo, en comparación con el 27%.
Según Blankenship, los trabajadores describen como principal aporte la posibilidad de avanzar más rápido en sus tareas. La directiva añadió que las herramientas pueden facilitar resultados de mejor calidad, alternativas creativas ante problemas laborales y una menor dedicación a actividades rutinarias, de acuerdo con sus declaraciones recogidas por Fox Business.
La brecha tecnológica coincide con desigualdades laborales previas
La responsable de Jobs for the Future sostuvo que las personas con empleos de mejor calidad suelen declarar mayor satisfacción y menor intención de renunciar. El estudio identificó una relación entre esas condiciones y el uso de IA, sin atribuir a la tecnología la causa de esa calidad laboral.
Los datos sitúan el debate en el acceso: las ventajas declaradas por quienes usan estas herramientas con frecuencia están disponibles de forma desigual entre los trabajadores de Estados Unidos. Para Blankenship, ampliar ese acceso permitiría que más personas incorporen estas capacidades a sus tareas cotidianas.
