Un relevamiento periodístico contabilizó más de 100 pozos en el tramo de la Ruta Nacional N° 3 entre Comodoro Rivadavia y Garayalde. El estado del pavimento, el tránsito pesado y factores climáticos como la escarcha y la niebla inciden en las condiciones de circulación.
El tramo de la Ruta Nacional N° 3 comprendido entre Comodoro Rivadavia y Garayalde presenta más de 100 pozos, según un relevamiento realizado durante el fin de semana por el medio ADNSUR.
Las irregularidades del pavimento obligan a los conductores a reducir la velocidad y modificar la trayectoria para evitar los baches, lo que enlentece el tránsito y puede derivar en maniobras repentinas. Por ese sector circulan vehículos particulares, camiones de gran porte y colectivos de larga distancia que conectan localidades de la región.
Las posibilidades de maniobrar están condicionadas por el espacio disponible, la presencia de otros vehículos y el estado de las banquinas. Una maniobra para evitar un pozo puede generar situaciones de riesgo cuando coincide con el paso de un camión o un transporte de pasajeros, especialmente en sectores donde la calzada presenta mayores deformaciones.
Factores climáticos
Al deterioro del pavimento se suma el clima patagónico. La presencia de escarcha, neblina o baja visibilidad reduce el margen de reacción de los conductores y dificulta la identificación de los pozos, en particular durante las primeras horas del día o en jornadas de condiciones meteorológicas adversas.
En esas circunstancias, las irregularidades de la calzada pueden resultar más difíciles de advertir con anticipación. La necesidad de esquivar un bache, frenar o modificar la trayectoria en un tramo con visibilidad reducida exige atención adicional y puede incrementar los riesgos, particularmente cuando hay vehículos pesados circulando.
Parte del tramo evidenció un mayor deterioro con la llegada del invierno. El desgaste acumulado y las condiciones climáticas dejaron sectores más comprometidos, mientras que las banquinas también presentan daños que dificultan contar con un espacio seguro ante una emergencia o una detención imprevista.
Vía estratégica
La Ruta Nacional N° 3 es una de las principales conexiones de Chubut y resulta esencial para el traslado de personas, mercaderías y productos vinculados a distintas actividades económicas. Por ese motivo, el estado del tramo entre Comodoro Rivadavia y Garayalde afecta tanto a automovilistas particulares como al transporte de cargas y a los servicios de larga distancia.
En ese sector se registraron varios accidentes fatales. Cada siniestro debe analizarse de acuerdo con sus circunstancias particulares, mientras que las condiciones de la infraestructura vial mantienen vigente la preocupación por la seguridad de quienes circulan por la zona.
Los pozos y las deformaciones obligan a adaptar constantemente la conducción, mientras que las banquinas deterioradas reducen las alternativas ante situaciones imprevistas. Cuando estas dificultades coinciden con escarcha, neblina o una circulación intensa de camiones y colectivos, el recorrido puede volverse más exigente.
Usuarios de la vía reclaman la falta de mantenimiento y esperan que Vialidad Nacional avance con trabajos de reparación en los sectores más dañados y con obras de fondo para recuperar las condiciones de la calzada.
Mientras tanto, el tramo entre Comodoro Rivadavia y Garayalde continúa presentando dificultades para circular. La presencia de más de 100 pozos, el tránsito lento y la necesidad de realizar maniobras para esquivar las irregularidades ponen en evidencia la importancia de intervenir sobre uno de los corredores viales más transitados y estratégicos de la provincia.
