El directorio de YPF aprobó un acuerdo comercial a 15 años con TGS para el megaproyecto de industrialización de líquidos del gas en Neuquén y Bahía Blanca, que prevé una inversión de 3.000 millones de dólares y exportaciones anuales por 1.300 millones.
El directorio de YPF aprobó el ingreso de la compañía al megaproyecto para industrializar líquidos del gas de Vaca Muerta en Neuquén y Bahía Blanca. La decisión fue anunciada por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, y el CEO de TGS, Oscar Sardi, tras la inauguración de las obras de ampliación de Compañía Mega en su planta de Bahía Blanca.
Según informaron los directivos, YPF no ingresa como accionista del proyecto, sino como productora y cargadora del fluido de sus operaciones en la cuenca no convencional neuquina. El acuerdo vinculante compromete el abastecimiento de gas por un plazo de 15 años, cubriendo alrededor del 50% de la capacidad de la nueva infraestructura.
«El directorio de YPF aprobó ingresar al proyecto, así que la semana que viene vamos a firmar con TGS la construcción de otra Mega en Bahía Blanca», afirmó Marín. Y agregó: «Somos los primeros que vamos a firmar, pero atrás vienen otros».
El megaproyecto de separación, transporte y fraccionamiento de líquidos del gas natural (NGLs) diseñado por TGS prevé generar exportaciones por aproximadamente 1.300 millones de dólares anuales en concepto de butano, propano y gasolina natural. Sardi explicó que el gas de Vaca Muerta tiene un contenido de componentes licuables de entre el 25 y el 30%, superior al 10% de un gas estándar, lo que exige un tratamiento segregado desde la boca de pozo.
Para encuadrar la inversión bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), TGS prevé constituir dos vehículos societarios que operarán en paralelo: uno vinculado al transporte y procesamiento en Neuquén, y otro que incluirá el transporte hasta Bahía Blanca, el fraccionamiento y el almacenamiento. El proyecto procesará un volumen nominal de 34 millones de metros cúbicos diarios de gas natural en boca de pozo, con un equivalente efectivo de 43 millones de metros cúbicos diarios al ajustarlo por poder calórico.
La traza de un nuevo poliducto de 600 kilómetros culminará en Bahía Blanca con la construcción de una planta de fraccionamiento greenfield y una terminal de almacenamiento y despacho en Puerto Galván. Según proyecciones de TGS, la operación comercial plena se alcanzará en un plazo de 45 meses desde el inicio de las obras, con una producción estimada de 3 millones de toneladas de butano, propano y gasolina natural.
La transportista también negocia condiciones similares con Pluspetrol, Chevron y Pampa Energía, que podrían sumarse para completar la oferta de gas natural requerida.
