Fue sentenciado a cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo, aunque seguirá en libertad hasta que el fallo quede firme. Además, lo inhabilitaron para conducir durante ocho años.
La Justicia de Santa Cruz condenó a Manuel César Adán Castro, sobrino del exboxeador Jorge «Roña» Castro, a cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo por la muerte de Jonathan Maximiliano Carabajal, el joven de 23 años que falleció tras ser atropellado en Caleta Olivia en mayo de 2022.
La resolución fue dictada por la Cámara en lo Criminal de la Segunda Circunscripción Judicial, que lo encontró penalmente responsable del delito de homicidio culposo agravado por la conducción imprudente y antirreglamentaria de un vehículo automotor.
Según informó La Opinión Austral, además de la pena de prisión, los jueces le impusieron ocho años de inhabilitación especial para conducir cualquier tipo de vehículo, junto con las costas del proceso y las accesorias legales.
Hasta que la sentencia quede firme, Castro continuará en libertad. Recién cuando se agoten las instancias de revisión y el fallo adquiera firmeza se ordenará su detención para que cumpla la condena.
El accidente en el que falleció «Huesito» Carabajal
El caso tuvo una fuerte repercusión en Caleta Olivia por las circunstancias en que ocurrió el siniestro. La madrugada del 15 de mayo de 2022, Jonathan «Huesito» Carabajal fue atropellado por una camioneta cuando circulaba por la ciudad. El joven sufrió gravísimas lesiones y murió como consecuencia del impacto.
Durante el juicio, Castro sostuvo que la víctima «apareció de golpe» y aseguró que manejaba entre 40 y 50 kilómetros por hora al momento del accidente. Incluso, antes de finalizar su declaración pidió nuevamente disculpas a la familia de Jonathan.
Sin embargo, la reconstrucción presentada por la Fiscalía contradijo esa versión. El fiscal de Cámara, Carlos Rearte, sostuvo que las pericias accidentológicas establecieron que el vehículo circulaba a aproximadamente 94 kilómetros por hora, una velocidad muy superior a la permitida para ese sector urbano. También recordó que el análisis realizado al conductor detectó 0,11 gramos de alcohol por litro de sangre, elemento que fue incorporado como parte de la acusación.
Con esas pruebas, el Ministerio Público había solicitado una condena de cinco años de prisión y ocho años de inhabilitación para conducir. La defensa, en cambio, cuestionó las conclusiones de las pericias, sostuvo que la velocidad era inferior y pidió que, en caso de condena, la pena fuera fijada en tres años de prisión.
Uno de los momentos más conmovedores del proceso fue el testimonio de Ana Mendoza, madre de la víctima. Frente al tribunal recordó que su hijo tenía toda una vida por delante y cuestionó que el conductor no lo hubiera auxiliado tras el impacto. También rechazó el pedido de una pena menor formulado por la defensa y, pese al profundo dolor, le dijo al acusado que lo perdonaba por sus convicciones religiosas, aunque remarcó que lo ocurrido «no es justo».
