Un estudio de Junior Achievement Argentina sobre más de 6.500 alumnos del último año del secundario indica que las carreras vinculadas con inteligencia artificial, ciencia de datos y ciberseguridad representan el 3,6% de las elecciones.
Un relevamiento realizado por Junior Achievement Argentina entre más de 6.500 estudiantes del último año del secundario que participaron del programa “Socios” señala que Abogacía, Medicina y Administración de empresas se mantienen entre las carreras más elegidas. En contraste, las vinculadas con inteligencia artificial, ciencia de datos y ciberseguridad representan el 3,6% de las elecciones.
El informe indica que los jóvenes toman decisiones sobre su futuro laboral a partir de lo que conocen, lo que observaron en su entorno familiar, lo que les gusta y lo que sienten que pueden hacer. La mayoría de los estudiantes identifica las tareas que realizan un médico, un abogado o un contador, pero un porcentaje menor podría explicar las funciones diarias de un profesional en ciberseguridad o inteligencia artificial.
El texto sostiene que conocer una profesión implica verla de cerca, conocer a alguien que la ejerza, identificar qué caminos puede abrir y cómo se combinan intereses, conocimientos y habilidades. Añade que las trayectorias laborales no siempre son lineales y se construyen en intersecciones entre disciplinas, experiencias y oportunidades.
El relevamiento plantea que el desafío no es convencer a todos los jóvenes de estudiar carreras tecnológicas ni reemplazar las profesiones tradicionales, sino que puedan elegir con más información y una mirada más amplia sobre las posibilidades. Señala que el mundo del trabajo cambia y que se necesitan personas capaces de comunicarse, trabajar con otros, resolver problemas, aprender cosas nuevas, adaptarse y pensar de manera creativa.
El documento menciona que la educación tiene un papel central en ese proceso. Acercar a los jóvenes a profesionales, mostrarles distintos recorridos y permitirles conocer empresas, proyectos y experiencias de trabajo puede aportar elementos para que descubran qué quieren para su futuro. La orientación vocacional, indica, necesita incorporar preguntas como “¿qué posibilidades existen allá afuera?” y “¿cómo me imagino construyendo mi futuro?”.
El texto concluye que no se sabe con exactitud cómo será el mundo del trabajo dentro de diez años, pero que es posible ayudar a los jóvenes a conocer más opciones y tomar decisiones con mayor información. La nota original está firmada por la directora de Operaciones de Junior Achievement Argentina.
