El Xeneize disputará su próximo partido como local en el estadio Tomás Adolfo Ducó, mientras continúan los trabajos de recuperación del césped de La Bombonera.
Boca Juniors confirmó que jugará como local ante Recoleta de Paraguay, por el partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, en el estadio Tomás Adolfo Ducó, propiedad de Huracán. El encuentro está programado para la próxima semana y marcará el tercer compromiso consecutivo del equipo de Rodolfo Arruabarrena fuera de La Bombonera.
La decisión fue anunciada por el secretario general del club, Ricardo Rosica, quien indicó que la Conmebol autorizó el cambio de escenario. El motivo principal es el estado del campo de juego de La Bombonera, que presenta deterioro en el sector cercano a los palcos. Las condiciones climáticas de las últimas semanas en Buenos Aires retrasaron el proceso de asentamiento del nuevo césped, lo que modificó la planificación inicial para el regreso al estadio.
Desde la institución señalaron que la prioridad es preservar el terreno y permitir que las tareas de reacondicionamiento concluyan sin riesgos. En un comunicado oficial, el club expresó que el objetivo es que La Bombonera vuelva a presentar un campo de juego «de excelencia» antes de recibir partidos oficiales. El equipo ya disputó sus últimos encuentros por el Torneo Clausura en el mismo estadio de Parque Patricios.
Por otra parte, la Conmebol confirmó sanciones económicas para el club y para el entrenador Rodolfo Arruabarrena por una demora en el regreso al campo de juego durante el segundo tiempo del partido contra O’Higgins, correspondiente a los playoffs de la Copa Sudamericana. La resolución establece una multa de 20.000 dólares para Boca y otra de 15.000 dólares para Arruabarrena. Los montos serán descontados de los ingresos por derechos comerciales y televisivos de la competencia.
La Conmebol informó que tanto la institución como el entrenador tienen un plazo de siete días corridos para presentar una apelación. Además, advirtió que una reincidencia podría derivar en sanciones más severas según el Código Disciplinario del organismo.
