Débora Blanca, psicóloga, alertó sobre el impacto que podría tener el próximo Mundial en el crecimiento de las apuestas deportivas.
El inminente Mundial de fútbol vuelve a encender una preocupación que trasciende lo deportivo. Mientras millones de personas se preparan para seguir cada partido, especialistas en salud mental advierten sobre el crecimiento de las apuestas online y el riesgo de que cada vez más jóvenes desarrollen conductas vinculadas a la ludopatía.
En ese contexto, la psicóloga y especialista en adicciones al juego, Débora Blanca, analizó en ADNSUR el fenómeno y explicó por qué este tipo de competencias internacionales suelen convertirse en una puerta de entrada para muchos apostadores. Blanca, directora de la organización Lazos en Juego y una de las principales referentes del país en el abordaje de la ludopatía, recordó que durante el Mundial de Qatar 2022 se observó un fuerte incremento de personas que comenzaron a apostar en partidos de fútbol y que meses después terminaron buscando ayuda profesional. Según explicó, la legalización del juego online en Argentina durante la pandemia facilitó el acceso permanente a las plataformas de apuestas a través de los teléfonos celulares, una situación que modificó por completo la relación de muchas personas con el juego.
La especialista remarcó que el principal riesgo es la posibilidad de desarrollar una adicción. Si bien muchas personas comienzan apostando de manera ocasional, el problema aparece cuando el juego pasa a ocupar un lugar central en la vida cotidiana y se convierte en una necesidad constante. En esos casos, explicó, empiezan a aparecer pérdidas económicas, endeudamiento, conflictos familiares, aislamiento social y una creciente dependencia emocional de las apuestas.
Uno de los puntos que más preocupa a los especialistas es el impacto sobre adolescentes y jóvenes. Blanca señaló que existe una fuerte presencia de publicidad vinculada al juego en medios de comunicación, redes sociales y transmisiones deportivas, lo que genera una exposición permanente. Además, advirtió que muchos menores de edad acceden a sitios ilegales de apuestas, pese a que la actividad está permitida únicamente para mayores de 18 años.
La psicóloga sostuvo que las familias cumplen un rol fundamental en la prevención. Recomienda hablar abiertamente con los adolescentes sobre los riesgos de las apuestas, explicar que no constituyen una forma real de obtener ingresos y mantener un diálogo constante sobre lo que ocurre en sus grupos de amigos. También alertó sobre una situación cada vez más frecuente: jóvenes que se prestan dinero entre sí para continuar apostando, generando circuitos de endeudamiento que pueden agravarse rápidamente.
Respecto de las promesas de ganancias fáciles que suelen difundir las plataformas, Blanca explicó que existe una falsa percepción de control, especialmente en las apuestas deportivas. Muchas campañas publicitarias sugieren que quien conoce de fútbol o de deportes tiene mayores posibilidades de ganar, cuando en realidad el sistema está diseñado para beneficiar a las empresas de juego. Según señaló, algunos jugadores pueden obtener ganancias al principio, pero con el tiempo las pérdidas suelen superar ampliamente cualquier beneficio obtenido.
La especialista describió además el mecanismo que suele atravesar una persona con ludopatía. Luego de algunas victorias iniciales, comienza una etapa en la que las pérdidas se vuelven frecuentes. En ese momento aparece la necesidad de recuperar el dinero perdido apostando más, lo que genera un círculo cada vez más difícil de romper. Esa dinámica puede derivar en préstamos, mentiras, ocultamiento de deudas y un deterioro progresivo de la vida personal, laboral y familiar.
Consultada sobre dónde buscar ayuda, Blanca indicó que existen grupos de apoyo como Jugadores Anónimos, además de tratamientos especializados en salud mental. También destacó la importancia de que las familias reciban orientación, incluso cuando la persona afectada todavía no reconoce el problema o se niega a iniciar un tratamiento. En muchos casos, explicó, el acompañamiento familiar resulta clave para lograr que quien padece la adicción acepte recibir asistencia profesional.
Finalmente, la especialista consideró que aún existen importantes desafíos en materia de regulación y prevención. Si bien valoró los avances para combatir las plataformas ilegales, sostuvo que todavía falta avanzar sobre la publicidad masiva de las apuestas y otras medidas de protección destinadas a niños y adolescentes. Mientras tanto, insistió en que la principal herramienta sigue siendo la información, el diálogo y la participación activa de las familias para detectar señales de alerta antes de que el problema se agrave.
