El superávit del sector energético alcanzó los US$ 977 millones en agosto, según el Informe de Intercambio Comercial Argentino del INDEC. En ocho meses, el complejo acumuló US$ 7.834 millones y representó el 42,9% del saldo comercial total. La Patagonia exportó US$ 1.469 millones en el mes, de los cuales el 65,4% fueron combustibles y energía.
El superávit de la balanza energética argentina alcanzó en agosto los US$ 977 millones, por encima de los US$ 892 millones de julio y de los US$ 751 millones de agosto de 2025. El dato surge del Informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA) del INDEC y confirma que el sector dejó atrás la etapa de compras extraordinarias de gas natural licuado y de electricidad para cubrir la demanda interna.
De los US$ 2.187 millones de superávit comercial que la Argentina registró en agosto, el bloque energético —las exportaciones de combustibles y energía menos las importaciones de combustibles y lubricantes— explicó el 44,7%. Casi la mitad del saldo positivo del mes lo generó la actividad hidrocarburífera.
Ocho meses con US$ 7.834 millones de saldo
En lo que va de 2026 la balanza energética acumuló un superávit de US$ 7.834 millones: US$ 10.667 millones de exportaciones contra US$ 2.833 millones de importaciones. Es un 69,6% más que los US$ 4.620 millones del mismo período de 2025 y equivale al 42,9% del superávit comercial total del país, que acumula US$ 18.249 millones.
Las ventas externas de combustibles y energía crecieron 48,9% interanual entre enero y agosto, con una suba del 27,8% en las cantidades físicas despachadas y del 16,5% en los precios medios. Ese salto llevó al sector al 15,9% de todas las exportaciones argentinas, contra el 13,0% de un año antes, y consolidó al petróleo crudo como el producto más exportado del año, con el 9,9% de las divisas que ingresan al país.
Agosto: el crudo, segundo producto individual del país
En agosto las exportaciones energéticas sumaron US$ 1.494 millones, un 41,2% más que un año antes: US$ 436 millones adicionales frente a los US$ 1.058 millones de agosto de 2025. Los aceites crudos de petróleo aportaron US$ 903 millones y quedaron como el segundo producto individual más vendido del país, detrás de la harina de soja (US$ 988 millones), al concentrar el 10,2% del valor total exportado en el mes. El resto del complejo lo aportaron los carburantes y los combustibles refinados.
Del otro lado del mostrador, las importaciones de combustibles y lubricantes saltaron 68,5% interanual, a US$ 517 millones, US$ 210 millones más que en agosto de 2025. La suba se explica por los precios internacionales —el índice de precios de importación subió 34,0%— antes que por el volumen, que trepó 24,3%. El mayor flujo de divisas hacia afuera correspondió a combustibles y lubricantes elaborados (+US$ 151 millones), con compras operativas de GNL desde Estados Unidos y de energía eléctrica proveniente de Brasil.
La sustitución de importaciones que muestran los números
En los primeros ocho meses las compras externas del rubro insumieron US$ 2.833 millones, un 10,1% más en valores corrientes, pero el desagregado cuenta otra historia: mientras los precios de importación subieron 24,6%, los volúmenes físicos importados cayeron 11,6%. Es decir, el país compró menos energía afuera pese a que cada unidad costó más, gracias a la oferta local de crudo y combustibles.
El informe también mide el efecto regional, un dato clave para las provincias productoras. En agosto la Patagonia exportó US$ 1.469 millones, un 71,1% más que un año antes, y US$ 961 millones de ese total —el 65,4%— fueron combustibles y energía. La región Pampeana despachó US$ 488 millones, con un alza interanual del 71,8%.
Términos de intercambio: US$ 348 millones a favor
La mejora de los precios de la canasta exportable frente a los insumos importados le dejó al país un beneficio neto de US$ 348 millones durante agosto por el efecto de los términos de intercambio. Ese impulso, sumado al mayor volumen de crudo despachado, afianzó al complejo hidrocarburífero como la base del superávit comercial: el 27,8% del crecimiento exportador acumulado provino de más barriles y metros cúbicos enviados, y el resto de los precios.
El informe del INDEC se conoció este lunes y llega en un momento en que la actividad hidrocarburífera aparece como el rubro de mayor crecimiento en volumen de toda la matriz exportadora argentina, con una participación que ya roza el 16% de las ventas externas. El desafío que dejan los números es el mismo que repiten las provincias productoras: cómo convertir ese flujo de divisas en empleo, obras e ingresos que queden en el territorio.
