Un operativo policial en la madrugada del miércoles detectó el transporte de carne deshuesada de guanaco sin documentación ni condiciones sanitarias. La carga fue incinerada por disposición de la autoridad competente.
Un operativo realizado durante la madrugada del miércoles sobre la Ruta Nacional 40 permitió secuestrar alrededor de 700 kilos de carne deshuesada de guanaco que eran trasladados en una camioneta tipo pick up, en condiciones que no cumplían con la normativa vigente.
El procedimiento fue llevado adelante cerca de las 5 de la mañana por personal de la Comisaría de Tecka, dependiente de la Unidad Regional Esquel. Durante el control, los efectivos detectaron que el vehículo transportaba una importante cantidad de carne envuelta entre colchones y frazadas.
Al revisar la carga, los policías constataron que se trataba de carne de guanaco deshuesada. El traslado no contaba con la documentación respaldatoria correspondiente y tampoco cumplía con las condiciones sanitarias y fitosanitarias exigidas para este tipo de productos.
La carne fue secuestrada e incinerada
La intervención policial se encuadró en la Ley Provincial XI N° 10 de Conservación de la Fauna Silvestre, debido a que la actividad se encontraba fuera de las condiciones establecidas por la normativa. Además, actualmente existe una veda de caza para esta especie, por lo que la procedencia y el transporte de la carne generaron una intervención inmediata de las autoridades.
Luego de completar las diligencias correspondientes, la totalidad del producto cárnico secuestrado fue incinerada por disposición de la autoridad competente, debido a las irregularidades detectadas y a las cuestiones sanitarias vinculadas con su traslado.
En el procedimiento fueron identificados dos hombres, ambos oriundos de Esquel. Según se indicó, por el horario en el que circulaban y la forma en que llevaban la carga, se presume que intentaban evitar los controles preventivos desplegados en las rutas de la zona.
La cantidad de carne encontrada abrió además una línea de investigación respecto del posible destino comercial del producto. Desde el ámbito policial se presume que podría tratarse de una actividad organizada y que la carne tendría como destino la elaboración de productos derivados, entre ellos chorizos, milanesas, hamburguesas y albóndigas.
El caso quedó bajo intervención de la autoridad competente, mientras se procura establecer el origen de la carne y determinar si detrás del traslado existe una estructura dedicada de manera sistemática a la caza, procesamiento y comercialización ilegal de fauna silvestre.
